Después de cinco siglos de supremacía, el encaste vazqueño esta en vías de extinción.

En la ribera del Río Tinto, solo quedan de él los últimos jaboneros que criaron en su tiempo los Duques de Veragua, y de los cuales cuida hoy atentamente Tomás Prieto de la Cal.

Su belleza incomparable y su porvenir incierto invitan a viajar hacia los orígenes de su leyenda, en tiempos de la reconquista, cuando los frailes se instalaron en la Cartuja.

Opus 1. 224 páginas.
Para ojear la revista-libro.

contacto